La consejera de Sanidad pone en evidencia la Ley de Transparencia del presidente Garre al ocultar la listas de espera.

La diputada Teresa Rosique pregunta qué credibilidad tiene esta ley, si la consejera secuestra los datos de las listas de espera, incumpliendo el decreto que obliga a publicarlas semestralmente.


05/12/2014
La responsable de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista, Teresa Rosique calificó de inaceptable “el secuestro que la consejera de Sanidad está haciendo con las listas de espera”, a pesar de existir un decreto regional, el 25/2006, que obliga a publicar las listas de espera semestralmente.

La consejera tiene los datos a 30 de junio de 2014 sobre su mesa, pero se niega a publicarlos. “La pregunta es qué tiene que ocultar la consejera para actuar de esta forma”. Los últimos datos conocidos son los correspondientes a 30 de diciembre de 2013.

Para la diputada socialista, “esta decisión de la consejera, saltándose a la torera una normativa de obligado cumplimiento, supone un retroceso en materia de transparencia en nuestra Comunidad, en un tema muy sensible e importante para los ciudadanos de la Región”.

Rosique indicó que esta forma de actuar, “se convierte en la prueba del algodón de la política de transparencia de la que quiere presumir el Gobierno regional”. En su opinión, hechos como este “demuestran la falsedad del discurso del Gobierno regional en materia de transparencia, con el que sólo pretenden hacerse un lavado de cara, porque las actuaciones que desarrollan van en sentido contrario a lo que prometen”.

Derecho a conocerlos
El Partido Socialista exige a la consejera de Sanidad que publique los datos de las listas de espera a 30 de junio. “Los ciudadanos tienen derecho a conocer la evolución de esas listas y la consejera tiene la obligación de hacerlos públicos y no seguir ocultándolos”.

Teresa Rosique agregó que desde que se iniciaron los recortes en Sanidad en 2012, la evolución de las listas de espera ha sido “insostenible”, incrementándose tanto el número de personas que superan los tiempos máximos para una intervención quirúrgica, como el número de personas que esperan para ser atendidos en una primera consulta de especialista.

Asimismo, recordó que a 30 de diciembre de 2013, más de 8.000 personas superaban los tiempos máximos para una intervención quirúrgica y más de 27.000 rebasaban esos tiempos máximos para una primera consulta con el especialista.