El PSOE pide que se adopten medidas contra la ciberviolencia de género en la Región

La viceportavoz Isabel Casalduero pide que se dote de medios a los profesionales para prevenir y asegurar la protección de las víctimas


16/07/2016
La viceportavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Isabel Casalduero, pide en la Asamblea Regional medidas contra la ciberviolencia de género. En concreto, demanda que se dote a los profesionales que intervienen en la lucha contra los delitos cometidos utilizando las tecnologías de la información y la comunicación, o sirviéndose de las redes sociales, de los recursos e instrumentos que permitan avanzar en el conocimiento y detección de estos delitos, así como que se adopten las medidas que permitan mejorar la coordinación y la cooperación de estos profesionales en su actuación. Todo ello con el fin de asegurar la prevención de estos delitos y, en su caso, su persecución y sanción.
Asimismo, Casalduero reclama que se desarrollen todos los mecanismos oportunos para garantizar la protección integral de las mujeres que pudieran padecer este tipo de agresión, dadas las particularidades que presenta con relación a otras violencias de género producidas a través de las “vías tradicionales”.

Las tecnologías de la Información y la Comunicación han cambiado nuestra forma de comunicarnos, de crear información, transmitirla y recibirla en todas las esferas de nuestras vidas, profesional, personal y social.

La viceportavoz socialista indicó que “hablamos de un cambio social importante, pero que también nos hace más vulnerables. El auge de las redes sociales puede tener un gran impacto en nuestras vidas, incluso cuando no participemos de ellas”, indicó.

La viceportavoz subrayó que el uso de las TICs no siempre es igualitario y positivo para las mujeres, “cada vez son más frecuentes los atentados contra los derechos de las mujeres a través de estas herramientas. Delitos tradicionalmente cometidos contra las mujeres, en todos los ámbitos, se han trasladado al mundo virtual con el agravante de que son más frecuentes los ataques al derecho a la imagen, el honor y la intimidad de las mujeres, siendo especialmente preocupante esta realidad en adolescentes y mujeres jóvenes”.

Los menores no quedan excluídos de los peligros que las TICs acarrean: pornografía infantil, pedofilia, o el “grooming”, que junto con el acoso, se están convirtiendo en formas específicas de cibercrímenes.

Otros problemas son las suplantaciones de identidad, espionaje, grabación de agresiones, “acciones que, desgraciadamente, se están haciendo cada vez más frecuentes”.

Casalduero lamentó que desde el punto de vista normativo, más allá de lo previsto en el Código Penal, “no se disponga de una regulación concreta que permita abordar este fenómeno delictivo de forma garantista e integral. Por ello, pedimos que se adopten todas las medidas para evitar la ciberviolencia de género”.