El PSOE pide la retirada de la Ley de Transparencia porque no garantiza la limpieza democrática que demanda la sociedad.

El viceportavoz, Francisco J. Oñate, asegura que esta Ley es “un disfraz que exhibe aquello de lo que se adolece y deja zonas de opacidad por las que se pueden colar las malas prácticas”


27/11/2014
El viceportavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Francisco J. Oñate, ha defendido esta mañana la enmienda a la totalidad que el PSOE ha presentado a la Proposición de ley de Transparencia y participación ciudadana de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, formulada por el Grupo Parlamentario Popular.

Oñate pidió la retirada de la Ley al entender que no responde a las exigencias de la sociedad. “El PP no quiere oír el clamor para que se adopten medidas de regeneración democrática, fundamentalmente, aquellas que tienen que corregir la corrupción y esta Ley es sólo un disfraz para exhibir aquello de lo que se adolece”.

El parlamentario socialista señaló que esta ley no le supone ningún coste al PP, ya que trae la información pero deja bastantes zonas de opacidad, “agujeros por donde se pueden colar las malas prácticas, cuando esta ley debería, no levantar las alfombras, sino retirarlas y tener paredes y techos de cristal”.

Carencias
Entre los aspectos que el PSOE echa en falta destacó que en esta Ley no hay detalles sobre el procedimiento de contratación, y los contratos menores sólo los plantean como una cuestión opcional, “ahí está la arbitrariedad de muchos de los casos de corrupción que estamos padeciendo”, opinó.

Otra cuestión que la Ley no contempla es la obligación de informar en materia de urbanismo y disciplina ambiental, según el diputado, “justo lo que ha sido el nido de la corrupción en la Región de Murcia”.

Por otro lado, esta Ley carece de un apartado de ética. “Rajoy presentó ayer la corrupción como un mal bíblico, pero tendremos que impedir estas malas prácticas y para ello es indispensable un código ético que obligue a buenos comportamientos, al tiempo que aplicar la máxima dureza a aquellos que no cumplan”.

Francisco J. Oñate apostilló que mientras la Justicia actúa, es preciso proteger las instituciones, y para ello, los imputados deben abandonar los cargos que ocupan. “El Partido Popular tiene un abultado listado de altos cargos sujetos a imputación por delitos de corrupción, algo que no es sostenible y que los ciudadanos no pueden entender. A esta propuesta sólo le cabe retirarla si de verdad se quiere dar respuesta a lo que la sociedad demanda, que es limpieza”.

Para el viceportavoz socialista, “el PP tiene el problema en su núcleo y no puede aplicar dureza con nadie, porque podrían tirar de la manta y descubrirse cosas que no quieren que se sepan”, concluyó.